Apadrinado por: Macarena Pombo.
Tímida con personas, muy tranquila para convivir. Se lleva muy bien con otros perros y con gatos.
Bueno. Vacunada y desparasitada. Negativa e leishmania, erlichia y borrelia. Bien de corazón y otros órganos.
Pendiente de castrar.
Vivía libre en un pueblo. Pero sin atención veterinaria ni cariño o protección humana.
Murió el abuelito que la cuidaba y se quedó solita junto a otros perros de este señor.
Supimos de su existencia y decidimos acogerla en el Santuario para que por fin pudiera vivir en paz, sin temer a la gente, sabiendo que todos los días iba a comer y que supiera lo que es el amor de una familia.