Apadrinado por: Pilar Rubi.
Vino al santuario con una tórtola blanca, con Bolita Blanca. Pero ésta desapareció a las semanas de estar en libertad, no la hemos vuelto a ver.
En cambio, Bolita Gris ha permanecido a nuestro lado. Al principio no podía volar, pero ahora vuela como las demás. Hoy podemos decir que es una paloma feliz y confiada, segura y tranquila.