Apadrinado por: Marta Chicote Juiz-Begoña Cano Costa.
tímida con las personas al principio. Muy tranquila para convivir
BUENO. POSITIVO A INMUNODEFICIENCIA, PERO CONTROLADO. CASTRADA Y VACUNAS AL DIA.
Esta gatita vivió con su amigo humano muchos años. Se quisieron, se cuidaron y se hicieron compañía el uno al otro.
Los dos envejecieron juntos y esa dulce amistad fue sesgada por la injusticia y la falta de amor que mueven los actos de muchos humanos.
En este caso, la familia del abuelo le llevaron a una residencia, y a la pobre gatita, la jubilaron abandonándola en la calle.
Cerraron las puertas de la vivienda y la pobre Doña desesperada lloró y lloró por el vecindario.
Todos sabían su triste historia y era conocida en el barrio como Doña Sumé, la abuelita.
Una chica de buen corazón que alimentaba a los gatos callejeros se apiadó de la viejita al ver como sufría para buscarse la vida.
Cada día era una lucha por vivir, por comer y no ser comida.
Su aspecto empeoró y su cuerpito se llenó de heridas.
Un buen día, cuando ya la gatita tenía infección y estaba apagada, Marta decidió cogerla, meterla en su pequeño baño para no contagiar nada a los gatos de casa y buscó una solución.
Supimos de su historia y al saber que era inmunodeficiente, y que no tendría hueco en otra asociación, pues estos animales “positivos” son sacrificados, decidirnos hacernos cargo de ella.
No mas miedo, no mas hambre ni dolor, no mas injusticias para Doña. Ya ha pasado bastante, ahora, EHL la protegerá el resto de su vida.