Apadrinado por: Beatrìz Pozo.
Muy buena
Esta gallinita fue recogida de un parque donde los perros campaban y corrían sueltos, fijaros el peligro..
Era sólo un polluelo de 2 meses que algún caprichoso había criado y acostumbrado al ser humano. Como ya estaba cogiendo un tamaño mas grande que un muñeco, y curiosamente defecaba (como cualquier ser vivo), y ensuciaba el parqué, la chiquitina fue desahuciada y abandonada cuando todavía era un bebé y no podía sobrevivir por si misma.
Hoy se revuelva en la arena, se da baños de sol y comisquea comidita casera con las demás aves del Santuario-escuela.