Os presentamos a Gonzo, nuevo habitante del Santu.
Es una paloma torcaz adulta que ha llegado muy pachucha a su nuevo hogar.
No sabemos muy bien qué le ha pasado al pobre Gonzo pero como veis en la foto está muy machacado por dentro y por fuera.
Pero ahora ya está en el EHL y estamos felices de que halla llegado. Nos hizo mucha ilusión pues en el Santu vive otra paloma torcaz: Cocopollo. Y todos estamos enamorados de ella, y poder hacer un hueco a otra torcaz nos llenó de satisfacción y más cuando vimos que necesitaba un EHL con urgencia. Cocopollo ya es libre y vuela por el Santu a sus anchas, pero aún no ha hecho amigos torcaces de la zona y nos encantaría que pronto pueda ayudarnos a recuperar a Gonzo y que se hagan inseparables.
Su cuerpecito tiene heridas por todas partes, ha pedido la cola, no vuela y su plumaje está en un estado deplorable…quién le rescató del suelo no le proporcionó después los cuidados adecuados pues tras una herida abierta por ataque de depredador o accidente este estado físico y psíquico no son normales. Nos fijamos en su postura agachada, en cuclillas y tras examinar sus heridas parece que lleva tiempo confinado en un sitio muy pequeño que además le causaba heridas y desplume al moverse…y mal nutrido por su aspecto…incluso con un dedo inflamado, deforme y sin fuerza, posiblemente debido a la malnutrición o a una salmonela crónica…
Lo primero en su tratamiento de ave aterrorizada y en shock, ha sido dejarla libre y relajada en la enfermería del EHL, es decir, al cuidado de las dos personas que saben más de palomas que hemos conocido nunca, (http://www.facebook.com/MisAmigasLasPalomas) ellas colaboran rehabilitando este tipo de animales de situaciones límite, y cuando están en perfecto estado de salud, son realojadas en el Santuario-escuela, donde vivirán libres y protegidas el resto de sus días:
Lo primero para curar a una paloma torcaz, es suprimir todo tipo de estrés. Las aves adultas no nos cogerán cariño y además, tampoco hay finalidad alguna por nuestra parte de sociabilizarla con humanos. Pues la idea es que vivan su propia vida, vida salvaje, como cualquier torcaz.
Gonzo, por ejemplo, está absolutamente aterrorizada. Y como no podemos ofrecerle cariño y consuelo por la pérdida de su anterior vida sólo nos queda atenderla bien y dejarla tranquila. Además tiene la suerte de coincidir con Petro en la enfermería, otra palomita blanca y negra en recuperación de viruela que vivía en el santuario de EHL…Así se hacen compañía y las visitas de su amigo volador parecen animarle!
Así que lo primero fue prepararla un sitio amplio, sin rejas y calentita. Prepararla un buen menú a base de semillas y cereales de todo tipo: mixtura para palomas, alpiste, soja, sarraceno, arroz, maíz, sésamo, pipas, lino…y complementarlo siempre con vitaminas en el agua y minerales. Para potenciar más su rápida recuperación también le ponemos electrolitos y oligoelementos en el agua y levadura de cerveza con probiótico mezclado con la comida. Como las aves pasan mucha hambre en libertad, son muy golosas y se animan mucho con un buen menú a su disposición las 24 horas del día. Sólo le visitamos unos minutos al día para ver que mejora cada día y que el tratamiento va bien, que ha comido, ha hecho sus cositas y tiene el agua limpia y llena…Como no sabíamos si tenía daños internos o enfermedad, comenzamos antibioterapia preventiva suave de amplio espectro durante una semana para evitar o curar posibles infecciones. Estamos tratando las heridas con crema cicatrizante y bactericida y también le hemos desparasitado por dentro y por fuera.
Su mente está traumatizada y ha tardado una semana en moverse…una semana en dejar de ser una paloma de cartón-piedra y dar unos pasitos. En mover un poco la cabecita. En recuperar la postura erguida y acicalarse algo las plumas. Nos encantaría que nos entendiera y poder decirla que no tiene nada que temer, que ya pasó todo!!! Pero quizás aún sienta el confinamiento del que vino. Las heridas de su alma son más difíciles de curar pero lo intentaremos, esperamos que le encante la casita de EHL donde podrá vivir a sus anchas, sin molestias, con sol, agua, amigos emplumados y comidita de la rica. Esperamos que pronto olvide estos meses de sufrimiento.
Así que ya ha pasado lo peor para Gonzo. Ahora en el Santuario-escuela de EHL podrá volver a ser símbolo de libertad.
¡Nos encanta nuestro nuevo miembro de la familia!
P y B
Si quieres ayudar a Gonzo, a superar su miedo y su enfermedad, si crees que todos los animales tienen que tener la misma oportunidad para recuperar su vida, puedes ayudarnos apadrinándola para que entre todos podamos pagar su medicación y su comida especial de enfermitos:
Sabemos que otro mundo de respeto y amor para todos es posible, desde EL Hogar de Luci luchamos cada día para que nuestro pequeño rinconcito al que llamamos Santuario sobreviva y podamos recuperar a mas seres inocentes que como Gonzo, sufrieron el abuso del humano y le llevaron casi a una muerte prematura.
Es deber de todos enmendar el daño que les está haciendo la sociedad, puedes unirte a este bello y necesario proyecto haciéndote voluntario/a para luchar junto a nosotros y junto a ellos:
voluntariado@elhogardeluci.org
Si no puedes venir personalmente pero entiendes que todos podemos colaborar, haz un donativo puntual que ayudará a Gonzo y otros muchos pequeñines más a recuperar su salud y su libertad:
http://www.facebook.com/SantuarioEHL/app_129982580378550
http://www.facebook.com/SantuarioEHL
Con la lluvia todo parecía ir a peor. Bajo un seto, en un pequeño trozo de hierba, se cobijaba de la tromba que caía. Cerca de él la oca contemplaba una vez más la intemperie con resignación.
- ¡Vaya tarde!. Parecía sólo una tormenta, pero llueve a mares. Tiene que ser hoy, mañana quizá ya no esté.
Iba empapado con la capucha puesta, las gafas llenas de agua, sujetando la bolsa con el pan y las frutas que le traía. Estaba tan nervioso y emocionado que no le veía. Se acercó a la valla y le llamó. Insistió.
- ¡Está ahí, está ahí!
Óscar, tímido, miedoso y hambriento dio unos pequeños avisos de su presencia.
- Me ha reconocido, mira, mira. ¡Ya sale!. Toma, te traigo pan.
Cuatro días antes, el dueño de la finca en donde estaba Óscar presumía con los clientes del bar de su nueva adquisición:
- Un pato, me lo trajeron ayer. Cuando engorde ya sabéis a dónde va a ir.
El jardín de una pequeña residencia de ancianos y hogar social del barrio era el nuevo destino de Oscar. Allí lo abandonaron.Probablemente vino de una casa en donde jugaron con él y fue acariciado. Compartiría corral con una avestruz y un ganso, encerradas allí durante años. Le recibieron advirtiéndole del poco espacio, la suciedad y la escasa comida que tendría. Con suerte viviría algunos meses entre los setos y la tierra, sin casa donde guarecerse, sin otros patos con quienes jugar y relacionarse y con el peligro constante de ser metido en una bolsa y llevado a una casa como juguete o como comida.
- A la gente le gusta comer filetes gratis
Fue la respuesta de un anciano al preguntarle por los conejos que había allí. El chico estaba decidido a retar al destino y procurar a Oscar una vida mejor, un hogar adecuado donde el “patito feo” se convirtiera en el hermoso pato adulto que se merecía.Cuando entró en el vallado un hombre arrastrando unos sacos, no lo pensó dos veces y le pidió permiso para llevarse a Oscar. Le aseguró que iría a un lugar donde le darían comida y cuidados, donde estaría a salvo y protegido. El hombre miró el cielo, se limpió el rostro cubierto de agua y dirigió al muchacho una mirada pensativa.
- Llévatelo, si lo quieres
Probablemente en ese momento el corazón del muchacho y el de Óscar botaron al mismo tiempo. El sabía cuales eran los pasos siguientes. Óscar sólo tenía la intuición de que el día se arreglaba y saldría el sol para secarle las alas. No fue exactamente salir corriendo. Alejarse de allí a toda prisa con Óscar a salvo bajo la chaqueta, cruzar calles y sortear coches como si andara a dos palmos del suelo y llegar a la casa donde pasaría su primera noche a salvo fue vivido por ambos como un sueño de alegría inmensa.
Por la mañana viajaría hasta su hogar definitivo. Le dieron la bienvenida Sandía y Melón, los dos patos de los que no se separó en todo el día. Óscar estaba seguro de haber encontrado con quién compartir el entusiasmo de disfrutar del estanque, la hierba, el sol del domingo de primavera y muchas, muchas tardes de juegos para el futuro.
Oscar vivirá feliz en El Hogar de Luci gozando de su vida, acompañado y acogido.
Ningún ser es un juguete. Los animales no son objetos de nuestro antojo a los que podamos tomar o abandonar según nos interese. Son seres capaces. Tienen emociones y necesidades reales que, sepamos interpretar o no, son importantes para ellos, les procuran alegría si las satisfacen o sufrimiento si son privados de ellas. Mucha gente cree que los animales nacieron para ser comidos y nunca han pensado en la oportunidad maravillosa que tendrían de expandir su vida si se relacionaran con ellos como seres iguales.Cada ser tiene interés y derecho a una vida plena, independiente y digna en un ambiente propio. Debemos tenerlo en cuenta y respetarlo llevando a la práctica un modo de vida en el que no los utilicemos.Ahora Óscar, en su nuevo hogar, tendrá esa existencia plena que antes le arrebataron. Gracias a la gente concienciada que trabaja en El Hogar de Luci, la que era vida de un “patito feo” se convertirá en vida de un patito guapo y feliz.
Por Ana Arámbol
Si quieres venir a conocerle, ser su amig@, ser parte de su vida, amadrina a Óscar:
amigos@elhogardeluci.org
www.elhogardeluci.org
EHL es una asociación muy pequeña, no tenemos servicio de rescates y apenas contamos con dos personas para hacer el trabajo diario de llevar el santuario de animales. Por estos motivos, aunque recibimos muchos avisos diarios para entregarnos o buscar animales abandonados, o incluso realizar rescates, por mucho que nos gustaría acudir, nos es imposible.
Sin embargo, en esta ocasión pedimos que nos sustituyeran en las labores porque nos había inquietado una llamada.
Había un gato en el campo, tan lejos de Madrid que no había asociaciones protectoras de animales cerca a las que acudir.
El gato estaba atrapado por un cable, que le impedía moverse.
Llevaba días posiblemente en esta situación, a merced de los depredadores, las lluvias, frío, hambre, sed… en fin, solo de imaginarnos la escena del gato intentando escapar y haciéndose cortes no nos dejaba concentrarnos en el trabajo. Arreglamos que nos cubrieran y salimos corriendo en su ayuda.
Llevamos comida, alicates, corta alambres, guantes, manta, trasportín..
Al verle, allí donde nos habían indicado, tan asustado, desesperado. Sus ojos estaban abiertos al máximo y su cuerpecito se contorsionaba con dolorosos movimientos para buscar la forma de escapar de nosotras, así que intentamos ser rápidas en movimientos.
Le tapamos el cuerpo con la manta y mi compañera le sujetó firmemente y sin ver, notó como debajo de su cuerpecito entraban furtivas unas manos, allí, en la oscuridad y con los nervios como compañeros, los 3 nos liberamos de sufrimiento.
Sobre todo él, Elmo.
Los cables saltaron con los cortes y sus estomaguito recobró la posición normal.
El pobre bebé a tenido tanto tiempo ese artilúgio apretando su pelvis que parecía una ranita con las patitas de goma intentando caminar.
Se le caían débiles cuando intentaba incorporarse.
Había empezado ya con una peritonitis, una enfermedad mortal si no se trata y una deshidratación aguda.
Elmo fue hospitalizado y después de unos días a entrado en el santuario.
Aquí, ya sin sitio para alojarle, con el cupo lleno de serecitos que ocupan todas las habitaciones, le hemos tenido que meter en un baño.
Y poco a poco va estando fuerte, abierto a conocernos, está deseando querernos, pero su timidez debido a las horrorosas experiencias que haya vivido, le impiden ser un joven alegre y curioso como cualquier gatitos de 8 meses tiene que ser.
El mira, maúlla, ronronea desde su escondite, quiere… pero todavía es pronto para confiar.
En poco tiempo, Elmo podrá correr y saltar a los brazos de la familia que quiera adoptarle y formar parte de su nueva vida.
Si quieres venir a conocerle, ser su amiga/o, ser parte de su vida o amadrinarle escríbenos a:
amigos@elhogardeluci.org
Y si quieres hacerle feliz, protegerle y formar una familia con Elmo, puedes escribirnos a
adopciones@elhogardeluci.org
www.elhogardeluci.org
Aunque pueda parecer increíble, comprar un cerdo para tenerlo en un piso conviviendo con humanos es un fenómeno en expansión. Muchas personas se han dejado seducir por esta idea equivocada.
Mucha gente cree que el tamaño que tienen cuando son bebés es el que tendrán el resto de su vida, o así se lo garantiza el vendedor. Pero como cualquier individuo, estos crecen y además de por su tamaño, y sobre todo por sus necesidades biológicas serán individuos de difícil adaptación para la vida en ciudad.
Esto por desgracia lleva a mucha gente al abandono de los cerditos, pensando que podrán buscarse la vida en un monte o en el campo. Como si de jabalíes salvajes se tratara.
Si mucha gente, equivocadamente piensa que un perro o un gato se pueden apañar para sobrevivir si les abandonan en la urbe,¿ por qué no un cerdo?, se consuelan pensando que en un parque o campo donde haya vegetación el animal puede adaptarse a vivir sin dificultad.
Un individuo que ha sido criado por humanos, que nunca le han enseñado a buscar comida porque se la han proporcionado sin ningún esfuerzo. Como tampoco le han enseñaron a protegerse de los peligros como: depredadores, coches, vándalos… ¿Que hace pensar a ésta gente que un animal sin conocimiento alguno de los peligros que hay fuera de los muros de la casa donde ha crecido puedan sobrevivir?
Pero, ¿quien dijo que sobrevivir es el equivalente a VIVIR?
Sobrevivir es igual a buscar desesperados comida que llevarse a la boca, en un medio que desconocen. Es caminar en un paraje lleno de peligros que no sabrían identificar. Es esconderse en la oscuridad de ruidos que aterrorizan y pasar frío o calor sin saber como hallar un escondite o cueva que les proteja de estas inclemencias.
Sobrevivir, es un espacio en el tiempo muy limitado, es burlar la sentencia de muerte que tienes por no haber nacido humano.
Sin embargo, vivir es no temer nunca por tu vida y la de tu familia.
Vivir es igual a disfrutar de los baños de sol, comer y beber cuando les apetezca, caminar para estirar las patas, retozar en el barro cuando hace calor y escarbar para jugar a encontrar.
Al parecer el abandono no solo concierne a los perros y los gatos, por desgracia se está extendiendo también a otras especies que el humano considera “ de compañía”. Y, que tiene el agravio, de que ni las administraciones se pueden hacer cargo, pues no hay lugares adecuados a albergarlos en caso de abandono.
Un cerdo no puede compartir cheniles con perros en los centros de recogida municipales, ni pueden esperar a ser nuevamente adoptados, pues las familias de humanos, como hemos visto, no están capacitados. Sus viviendas no están preparadas para alojar a estos individuos porque básicamente, los cerditos tienen que vivir en el campo. No en ciudades, ni pisos, ni adosados.
Por desgracia, el abandono de los cerditos vietnamitas está cada vez más a la orden del día, incluso los tienen criando sin control y cuando se les complica el tema, son capaces de abandonar familias enteras…
Ésta es la historia de Campanilla, que, junto con toda su familia fue abandonada en un monte, rodeado de carreteras.
Allí la gente del pueblo “les dio caza” y encerraron en la plaza de toros, donde vivirían aterrorizados hasta la fecha de su sacrificio.
Afortunadamente, existe un lugar, un pequeño rincón en la tierra, quizás considerado una utopía hecha realidad. Donde se esperaba impaciente la llegada de Campanilla, donde lo único que se espera de ella, era que fuera lo que quisiera ser, donde no se la considerada como algo, si no, como alguien. Donde la muerte no estará planeada y la asaltará prematuramente.
Un lugar donde podrá correr y jugar, donde ya no tendrá que sobrevivir, si no vivir.
Bienvenida Campanilla a las tierras de nunca jamás, donde nunca jamás te abandonarán. Esta tierra es tuya, nuestra, la que podrás compartir con el resto de niños perdidos. Campanilla, aquí ya no habrá Capitán Garfio, que te secuestre, y el cocodrilo Tic tac, será un amigo más con quien jugar.
Bienvenida pequeña, a tu vida.
por Karen
Pato Muscovy
A pesar de que a nivel mundial el pato Pekín es el más utilizado para producción de carne, en algunos países se está desplazando hacia el pato Muscovy y Mulard. Tal es el caso de Francia, en donde el 80-90% de los patos Pekín ha sido remplazados por el Muscovy y el Mulard, debido a su mayor productividad y a las exigencias del mercado
Este tipo de pato tolera las altas temperaturas mejor que el pato común y el periodo de incubación de los huevos está en torno a los 35 días. El Muscovy se utiliza para la producción de carne
Se ha calculado en los proyectos precursores que el pato Muscovy alcanza un 50% más de tamaño que el pato criollo de base genética Pekín. Mientras que el criollo no supera en promedio los 2,2kilos de carne faenada tanto en macho y en hembra, el pato Muscovy se ubica en los 3,2 kilos de promedio faenado, variable en la que el macho puede llegar hasta los 4 kilos. Todas estas características productivas hacen a esta especie muy interesante comercialmente.
Frida es una pata que pertenece a esta raza, pero obviamente para nosotrxs es mucho más que un pato muscovy, mucho más que un animal capaz de aguantar altas temperaturas y alcanzar un grado de engorde rentable. Ella es un ser con su propia personalidad, muy simpática, despierta y vivaz, pícara y traviesa a veces y siempre cariñosa, muy sensible a las muestras de afecto y las caricias.
Ella es Frida en si misma, única e irrepetible.
Pato Mulard
El pato mulo o Mulard resulta del cruce de macho Muscovy con hembra Pekín, siendo el objetivo de este cruzamiento obtener animales de crecimiento rápido que sean más pesados, pero con menor producción de grasa. El pato Mulard es estéril, más magro que sus progenitores, por lo que puede sacrificarse con más peso que el pato Muscovy, aunque el índice de conversión es menor. El dimorfismo sexual es poco acusado, asemejándose más al Pekín que al Muscovy. La razón de este menor dimorfismo es la falta de funcionalidad ovárica, que permite a la hembra crecer a un ritmo similar al de los machos. El Mulard es el pato más utilizado para la producción de paté o foie gras, cuyo método de obtención es especialmente cruel y supone una tortura sistemática y planeada hasta la muerte del animal.
Sandía es un pato mulard, y afortunadamente ella se ha librado de ser cebada varias veces al día con un tubo a través de su garganta hasta casi reventarle el hígado. El azar le ha brindado la suerte de poder desarrollarse como individuo, comer cuando tiene hambre y caminar por donde le apetece. Sandía es muy dulce y delicada y un poco tímida al principio, menudita, blanca como la nieve y elegante. Ella es alguien con intereses, gustos y personalidad propia, con una manera de ser distinta a los demás, tan especial como cualquiera de nosotrxs.
Hoy me he encontrado contigo, sabía que algún día tendría que pasar. Que te vería frente a frente, y nuestras miradas se cruzarían.
Ha sido tan rápido todo que yo, preparada para mirar sin ver, solo actuar y ser un buen testigo, he intentado no conectar y he cerrado los ojos, pero te he sentido.
Tus gritos eran tan fuertes que han resquebrajado mi interior, y he seguido adelante retomando mi papel mientras sabía que observabas, que me llamabas y me pedías auxilio.
Me han dado tantas ganas de gritar y destrozar esos barrotes, de sacarte a ti y los cientos de cerditos que gritaban a tu lado.
Barrotes irrompibles, gigantes, mugrientos, que fueron mordidos antes por miles de cerdos, que como tu, no podrán escapar del peor de los destinos.
En mi mente me acercaba, en mi imaginación te tocaba la carita para que supieras que te he visto, que siento tu dolor y que para mi si cuentas, que te he conocido un segundo y ya vivirás siempre conmigo.
Pero por ti y por los demás he seguido.
Actuar rápido para ser testigos de ese homicidio. Que la pena no frena nuestros movimientos sino los haga más diestros y certeros.
Y así ha sido.
He cortado esta fantasía de cercarme, para poder trabajar y he ocupado con estas palabras mi mente.
He aguantado de forma no consciente la respiración, uno no se acuerda de vivir mientras esta en medio de tanta muerte.
-¡Haz fotos!- He gritado para no dar lugar a sentimientos de flaqueza.
Hoy han sido asesinados
Y mi cabeza ha vuelto a girar sabiendo que emprendía el camino que me apartaba de ti. Ha sido un segundo de despedida para comprobar que desgraciadamente seguías allí.
Y allí estabas, marcado de rosa, como el resto. Pero tu me mirabas a mi. Y yo a ti.
1.500 cerdos como él mueren cada día en este centro, un matadero común de cualquier pueblo.
Si fueran humanos tendrían 7 años.Son sólo niños que no han tenido tiempo de vivir.
Inocentes que no han hecho nada malo para ser golpeados y asesinados.
Hoy han sido asesinados…
En un segundo he podido ver que todos estaban obesos, yo que he cuidado y amado a bebes como ellos, que he conocido su bondad, su alegría y las ganas de investigar y jugar como tienen todos los niños de su edad, aunque sean de otras especies.
Yo, que les he besado y les he abrazado mientras dormían, he presenciado como soñaban…como tienen distintas personalidades y caracteres, se parecen en apariencia pero cada uno es un individuo único.
He tenido la suerte de comprobar su sensibilidad y he visto en su mirada reflejado el amor cuando les acurrucaba.
Y ahora, les veo tratados peor que tratan a cualquier mercancía, a golpes y gritos les encierran hacinados. Les veo arañados por los hierros, amoratados de los golpes del transporte… y he recordado lo delicada que es su piel.
He recordado sus risas al despertar bajo el sol enterrados en paja.
Y se, que ese bebé marcado de rosa jamás ha tenido el placer tan humilde, de dormir en blandito, de ser acariciado o de retozar en el barro como a todos los cerditos les gusta hacer.
Son experiencias tan sencillas y a la vez, tan placenteras para ellos…y él nunca podrá tener…
Mientras me contaban en la oficina como es el negocio de matar para vender carne a los humanos, al bebé marcado, le han apaleado por un pasillo donde corrían ríos de sangre aun caliente.
Le han montado en una rueda de CO2 que les aturde 30 segundos y su dulce mirada se ha cerrado sin comprender porque ha de morir si no ha hecho nada malo.
En medio de ese letargo, el bebé ha sido degollado por un cuchillo desde la garganta hasta la tripa. Le han arrancado órganos y vísceras.
A un bebé de 6 meses le han arrancado la piel. Cortado pezuñas y manos.
Y un segundo después, la cabeza que me miraba desde los barrotes de esa oscura celda, ya no seguía en su cuerpo. Está perdida entre cientos de cabecitas de animales que querían vivir y han sido asesinados.
Ya son LA canal.
Y de aquí, a una temperatura de 12 grados partirán hacia carnicerías o supermercados.
Y mañana, esos 1500 bebes serán la carne tan ansiada que comen algunos humanos en forma de filete, salchicha o cualquier otra forma que no haga recordar que son trozos de personas lo que devoran en sus platos.
Alguien muy especial para mí
Hace ya algunos años que sé que todos los animales sentimos por igual, que disfrutamos, que sufrimos, que queremos vivir nuestras vidas y que la especie no nos hace diferentes en lo elemental.
Lo sé…por eso soy vegana, por eso todos los días intento sumar mi parte para hacer del mundo un lugar más justo para todos y todas.
Durante este tiempo, he conocido a muchos bebés como Clara. A algunos les he visto prácticamente nacer, empapados aún en ese olor a sangre y vida de los partos. A otros les he visto jugar, corretear, hacer travesuras, tomar el sol, dormir la siesta acurrucados…
Pero siempre llegaba ese día…Ese maldito día en el que sabía que no les volvería a ver. En el que sabía que marcharían aterrorizados en un camión, para ser encerrados, inmovilizados para que engorden rápidamente. Ese día en el que sabía que todo cuanto les esperaba era gritar desconsolados llamando a sus madres de camino al matadero.
Me miraban a los ojos, con esa dulce inocencia de todos los bebés, y yo sólo podía susurrarles entre lágrimas que me perdonaran por no poder ayudarles, prometiéndoles que trabajaría mucho, todos los días, por un futuro mejor. Y mi corazón se rompía una y otra vez.
Una noche, junto a la chimenea, le pedí con todas mis fuerzas a mi abuelo que por favor me ayudara
a cumplir esa promesa, y accedió, dejando en mis manos la vida y el futuro de Clara.
Y entonces salté de alegría, lloré emocionada, corrí por el campo para verla bajo la luna y contarle todo lo bonito que le estaba esperando.
Pero, ¿dónde podría regalarle a Clara una vida feliz, llena de cariño y atenciones? Rápidamente llamé a los amigos y amigas de El Hogar de Luci para contarles la historia de Clara, y la de Dulce, y la de todos los bebés que no pudieron salvarse. Rápidamente se pusieron manos a la obra para preparar el hogar de Clara y que pudiera incorporarse a su gran familia lo antes posible.
Ahora sólo faltan unos días para que la libertad de Clara sea una realidad. Ella no lo sabe, y cuando mira triste entre los barrotes yo le digo suavemente que ya falta menos, que en Madrid su familia la espera impacientemente.
Cuando veo a tantas personas haciendo donativos para costear los inmensos gastos de su transporte y manutención, cuando leo vuestros mensajes de cariño y apoyo, cuando me doy cuenta de que sois muchos quienes estáis deseando querer y respetar a Clara, una nueva esperanza se abre camino.
Bienvenida a tu vida, Clara.
Con vuestra ayuda, el corazón de Clara latirá libre, sin miedo. Y el mío, con ella.
Gracias por hacerlo posible.
El amor no solo es cosa de humanos
Jana y Zoe se aman. No hay más que verlas juntas para percibir que es un amor profundo y puro, tan complejo y “elevado” como el que podamos sentir los humanos por nuestros seres queridos.
No les unen lazos de sangre. Se conocieron en el santuario, cada una con su propia historia a sus espaldas. Ellas, junto con el resto de compañeras, son ahora una familia : se cuidan las unas a las otras, se echan de menos cuando alguna no está, se dan abrigo cuando hace frío, descansan juntas después de comer y disfrutan de la compañía mutua.
Si alguien piensa que el amor es un sentimiento exclusivamente humano, es que no ha visto a Jana y Zoe haciéndose arrumacos.
Los animales no son cosas, no son objetos para nuestro uso.
No son algo, son alguien.
La triste historia de estas dos pequeñas vaquitas, nos llegó al corazón como supongo os ha llegado a vosotros/as.
Y como no, como este músculo indomable y salvaje es el que manda en nuestras decisiones, una vez más hablamos con el resto del grupo para pedir opinión:
¿Podemos pues, salvar a una de las vaquitas? ¿Podemos dar una oportunidad de vivir a Clara?, traerla al Santuario-escuela y que nunca más vuelva a estar en peligro.
Todos los que aquí trabajamos queremos tener una vaquita en la familia, cómo no, pero son animales grandes, que necesitan pastos y más espacio. El terreno que ocupamos ahora es pequeño y con la sequía apenas hay hierba.
Su alimentación, más de 30 kilos diarios ha de cubrirse con heno y alfalfa, y con grano.
Esto supone tener una economía más solvente que los pocos euros de que disponemos en este humilde Hogar.
¿Y el transporte?
La vaquita viene de Huelva…y hay que contratar un vehículo autorizado para animales. Este nos cobra unos 0,70 € el kilómetro, es decir…NECESITAMOS CASI 1.000 € para poder rescatarla y traerla a Madrid.
Dinero, dinero,dinero… siempre la misma barrera para poder actuar.
Pero somos cabezas pensantes, corazones luchadores y sobre todo, somos activistas. No nos preocupa trabajar duro, trabajar lo que haga falta para poder dar la libertad a un animal oprimido y en peligro.
Clara vive encerrada, separada de su mamá desde estas navidades pasadas.
Su mamá ya ha vuelto a ser violada y está preñada de otro bebé que acabará en el matadero.
Y Clara, hasta tener un hogar ha sido recluida en un pequeño establo, donde los hierros impiden tener contacto con su familia. Donde ve el campo a través de los barrotes y el único alimento del que dispone es paja.
Ve la hierba pero no puede comerla, mira el sol pero no puede sentirlo. Huele a su madre pero no puede acercarse…
Por ella, por ese bebé recluido, vamos a vencer obstáculos:
Transporte:
Vamos a comenzar hoy mismo una campaña que llamaremos: “rescatando a Clara”. Pondremos un mapa del viaje de ida y vuelta que tenemos que hacer para poder traerla a casa.
Y con la colaboración de todos/as, aportando donativos muy pequeños de 2 € podremos hacer kilómetros.
Cada ingreso de 2 € avanzaremos 1 kilómetro hasta llegar al destino.
Disponemos desde hoy día 23 hasta el día 29 de marzo que partimos.
Dinero:
Ya nos apañaremos con su manutención, hemos calculado que unos 100 € podrán cubrir su alimentación mensual. Eso supone que consigamos 9 padrinos que ayuden para que a Clara no la falte de nada.
Cada padrino aportando 12 € mensuales colaborará de una forma activa a salvar su vida. Podrá venir a visitarla, cepillarla, alimentarla… será parte indispensable de su nueva familia.
El terreno.
Cierto que Clara crecerá y llegará un momento que como todos los habitantes del Santuario, se nos quedará pequeño estos 12.000 mtrs.
Y sobre todo si nuestra preciosa familia multiespecie sigue creciendo a este ritmo.
Pero ya veníamos pensando en buscar un sitio mayor. Un espacio que podamos comprar poco a poco en lugar de alquilar y perder el dinero que tanto nos cuesta juntar mes a mes.
Clara puede ser otro motivo más para luchar por este gran sueño. Un lugar donde ya nadie pueda echarnos, donde tengamos la seguridad de que los animales podrán vivir el resto de sus días sin peligro ninguno.
Un santuario donde la vista no alcance a ver vayas o puertas cerradas, lejos de la ciudad y con campos verdes donde los rumiantes y el resto de habitantes puedan correr y porque no, galopar.
Rescatar a un animal de una vida de explotación y abusos, impedir un crimen anunciado es una oportunidad que entre todos no podemos dejar escapar. Juntos podemos hacerlo. Cada uno podemos aportar un poquito que no arruinen nuestra economía y sin embargo, haga posible salvar una vida.
¿Quieres participar?
¡Curso de cocina con Dimensión Vegana!
¿Echas de menos las hamburguesas? ¿Los bocatas de embutido?
¿Tú también crees que ser vegano es algo más que comer verduras?
En El Hogar de Luci pensamos como tú, estamos seguros de que ser vegano además de respetuoso es divertido, por eso te invitamos al curso de cocina que Dimensión Vegana impartirá en la cocina de nuestro Hogar.
Si aún no nos conoces, es una oportunidad perfecta, domingo de primavera rodeado de lxs habitantes del santuario y disfrutando de comidita rica!.
Aprenderemos a hacer nuestro propio chorivegano, hamburguesas y más sorpresas.
¡VUELVE A DISFRUTAR DE LAS MERENDOLAS!
El curso empezará a las 11,30 de la mañana el domingo 25 de marzo y nos quedaremos a comer en compañía de lxs amigxs humanxs y no humanxs del santuario.
Confirma tu asistencia o pregunta lo que quieras en eventos@elhogardeluci.org
Apresúsate!!! Que hay solo 15 plazas!!!
Realiza tu reserva en la cuenta: 00751291200600047341
Precio: 20 euros (con comida incluida)
Y si no puedes asistir, pero quieres ayudar a este precioso proyecto, siempre puedes colaborar aportando un “donativo a la fila=0”
Mil gracias por luchar por cambiar, por hacer que otro mundo mas respetuoso y justo sea posible, VIVE VEGANO!!
http://www.facebook.com/messages/1519523347#!/SantuarioEHL
http://dimensionvegana.blogspot.com.es/
www.facebook.com/messages/1519523347#!/DimensionVeganaRadio/info























