Un día cualquiera y una llamada más. Un aviso a última hora de la tarde cuando estás agotada y crees que ya es hora de descansar.
Pero hay una fuerza, o una energía o un “no sé qué” que decide por tí, y antes de que te des cuenta estas montada en furgoneta, habiendo arreglado al resto de animales a toda prisa, y habiendo preparado un equipo de rescate para…
Un abandono más.
¿La especie? eso es lo de menos. Siempre es un ser que sufre, que estará aterrorizado, quizás herido o moribundo.
Un animal al borde de una carretera, 3 días mínimo postrado de la misma postura, pero con la cabeza erguida, viva…
Al cerrar la puerta di gracias por haber ahorrado ese dinerín y haberlo invertido en una furgoneta, sin este vehículo, esta herramienta de trabajo, poco podríamos hacer.
A veces parece que el destino te pone miguitas de pan y siguiendo al corazón se encuentra rápidamente la casa segura y buscada.
En este caso, entre la oscuridad de la noche, teléfono en una mano y linterna en la otra, viendo posición indicada por la persona que nos avisó, sorteando a los vigilantes de seguridad que guardan fábricas y negocios pero que no se percatan de este abandono…
Estaba tirada. En mitad del campo.Inmóvil.Temblando de miedo y de frío.
Mirada débil y temerosa, sabe que podemos ser un humano malo como los que seguro ha conocido. Pues en el mundo en el que viven estos animalitos utilizados para la explotación de carne o pelo-lana, no son gente muy amable o compasiva con su “mercancía”.
La débil oveja viajó con nosotros al hospital veterinario, se la ha tratado y hoy sigue en recuperación.
Viene anémica, tiene parásitos gigantes dentro de sus vías nasales y posiblemente en cabeza, escaras. Su oreja desgarrada para arrancar su identidad, así nadie acusará al que fuera “su dueño”. Su extrema delgadez de tantos días sin comer. Heridas de estar tanto tiempo postrada. Y el cansancio del que ya no tiene energía ni ganas de luchar, total, ¿para qué?, ¿para que la vuelvan a tratar igual?
Flor no puede andar, ni siquiera levantarse.
Y aunque es totalmente dependiente, pues tiene que defecar y orinarse en su camita, come y bebe cuando nosotros (SIEMPRE) estamos pendientes, es una paciente excepcional.
Mirando esa carita de ángel, nos viene el pensamiento de que no todos somos iguales, al igual que cada oveja tiene su personalidad, cada perro sus preferencias, cada gato su carácter y cada humano sus ideales, Flor, ha llegado al santuario demostrándonos que la bondad y la nobleza no son características solo de algunos humanos. Ella, toda ella es amor y paz.
Flor rumia feliz alfalfa, aquí ha descubierto la delicia que es el pan, la suavidad de las caricias y lo curioso del besar.
En este, su alojamiento, donde vivirá arropada y cuidada el resto de su vida, cada individuo cuenta como un TODO. Y así se lo mostramos cada momento para que olvide lo que tuvo que pasar, historias que superan la ficción y que jamás no nos podrá contar.
En nombre de todos los habitantes del Santuario-escuela os damos las gracias por estar a nuestro lado y hacer posible que sigamos existiendo y dando una vida digna a tantos seres que lo necesitan.
Hay una Flor mas en este bello jardín. Y gracias a socios, padrinos y amigos de la asociación la ovejita podrá tener todos los cuidados necesarios para su recuperación.
Os pasamos el enlace del primer día en el Santuario, pronto, esperamos poder alegraros viéndola caminar:
http://www.youtube.com/watch?v=xc41Ser2Eto
Si te ha gustado su historia, nuestra historia, considera hacer un donativo para ayudar con los gastos veterinarios que tiene Flor. Porque todos somos parte de su nueva familia, y todos tenemos que apoyarla y cuidarla para que pueda hacer una vida normal.
Y cueste lo que cueste, esta linda Flor podrá caminar en busca de suculenta hierba. Como el resto de las ovejas.
La princesa Rapunzel, una vida prisionera
Las historias que nos cuentan de animales, no son alegres y divertidas como en los cuentos.
Son vidas de horror, sufrimiento y explotación.
La historia de nuestra princesa, llamada Rapunzel, como la princesa prisionera en la torreta, es la historia de miles de cerdos que por su especie, y mas por pertenecer a esta raza codiciada por los consumidores humanos, que son los que al fin y al cabo mandan en el mercado, la raza “ibérica”, son criados, engordados y asesinados sin ningún tipo de conciencia para consumir su carne.
Rapunzel fue un bebé hace 5 años. Alguien la separó de su madre, me imagino que parto sangriento, la regaló a un señor que dejó que la criaran a biberón sus hijos.
Estos enseguida empatizaron con ella, con su niña.
Siendo jovencita, el hombre avaro pensó que mejor la traían un macho, así procrearía y en vez de un cuerpo tendría para comer mas de dos.
Y así lo hizo, cuando la joven Rapunzel parió tardó poco en degollar a uno, y después otro de sus hijos.
Lo hizo el mismo.Los agarró y los mató con un cuchillo.
Imaginamos los gritos de los bebes y la desesperación y terror de una madre,. Y otra vez ver esa mano asesina que asoma por los hierros de su encierro y agarra al último de sus bebés.
Cuando los hijos del avaro vieron lo sucedido, denunciaron a su padre, que no sabemos si por despecho decidió que acabaría con toda la familia porcina.
Y mataron al macho que fue amigo, compañero y amante de la cerdita. Posiblemente ella también lo vió.
Un año de pleitos y disputas de padres e hijos por la vida de la cerdita.
Y ella, encerrada, sola, a veces comía y veces no. Sin ver el sol. Metida entre orines y heces. Esa fue su vida.
Y de vez en cuando sentir el pánico de tu única compañía, esa mano que odias porque te arrancó lo mas bonito de tu vida.
Y todavía tenía que cogerle comida, cuando esta había. Hambrienta, triste y abatida paso los últimos años de esta cruel vida.
Pero mientras, los hijos no estaban parados, estaban buscando un imposible de salvarla la vida. Y contactaron con el Santuario-escuela de El Hogar de Luci, que aunque lejos, oyeron la macabra historia por teléfono y apresuraron los preparativos.
Dos familias de humanos luchando por lo mismo: su vida.
Hoy Rapunzel olvidó su pesadilla, vive sin hierros ni ataduras. Como todos los días, bebe cuando quiere y corre, Rapunzel siempre corre.
Es feliz en libertad, es sociable con cualquier especie y no guarda ningún tipo de rencor a los humanos.
Eso si, Rapunzel tiene una mirada pesarosa. Siempre creo ver tristeza al final de ese precioso ojo almendrado.
¿Quien sabe? Será un secreto que como tantos otros animales, no podrán contar.
Si quieres colaborar a rescatar a mas animales como Rapunzel puedes ayudarnos siendo voluntario desde casa o de forma presencial.
Y si quieres hacer algún donativo puntual para ayudarnos a seguir manteniendo este oasis de paz, puedes hacerlo desde cualquier lugar:
http://www.elhogardeluci.org/ayudanos-a-salvarles/donativos/
El Hogar de Luci organiza el tercer concierto animalista.
Esta vez, a pesar del frio y de las necesidades del santuarios nos vamos a dedicar a ayudar a Jonás Amadeo Lucas, fotógrafo, activista y desde hace algún tiempo, colaborador incansable de El Hogar de Luci.
Perdió su equipo fotográfico, su herramienta de trabajo ayudando a los animales, por eso parte de los fondos recaudados en el concierto los vamos a dedicar a ayudarle con su recuperación.
Será un concierto íntimo pero también animado, contamos con nuestro amigo Pablo Navarro, cantautor que bajo el nombre “De igual a igual” expresa su manera de sentir del activismo en defensa de los animales y la lucha contra el especismo.
Y cómo decíamos, también animado, porque nuestros amigos Kunkere van a cerrar el concierto con una sesión de percursión africana llena de energía y buenas vibraciones.
El precio son 5 euros, es un donativo que por pequeño que parezca puede cambiar la realidad de animales que a oscuras, esperan que alguien refleje su realidad desde una cámara de fotos, desde una mirada empática.
Para los que no podáis asistir y queráis colaborar con un donativo en la Fila 0, el Nº de cuenta de Banco Popular es:
0075 1291 20 0600047341
Será en la sala Irish Corner, Arturo Soria 8, metro Ciudad Lineal a las 21:30
¡VEN A PASAR UNA BONITA VELADA CON LXS AMIGXS DE EL HOGAR DE LUCI!, ¡ADEMÁS CONTAREMOS CON SORPRESAS DE NUESTRO EQUIPO!”
http://www.elhogardeluci.org/
email de contacto: marketing@elhogardeluci.org
Rapunzel, la historia de una condena
Rapunzel nació y fue “regalada” como si fuera un producto, con la finalidad de ser criada, engordada y devorada.
Esa persona la dejó en la finca de su padre donde, después de un tiempo, llevaron también un macho para el mismo para que la dejara preñada y así tener más “productos” que comer.
Viviendo en medio de sus propias heces. Su casa, y la de su compañero era como todas las explotaciones de animales, donde lo que importa es que sigan vivos y no su comodidad, salubridad ni otras cuestiones: paredes frías y sucias, suelo de cemento, olor fuerte a excrementos…
Pero Rapunzel (que entonces se llamaba China, co-China), había sensibilizado el corazón del que era conocido como su propietario. El la crió a biberón y nunca pudo pensar en matarla para comersela.
Rapunzel y su compañero tuvieron hijos, fueron sus únicos momentos de felicidad, la oportunidad de tener a quien querer seguro la llenó el corazón, como sucede a todas las madres, sea cual sea su especie.
Pero así como las estaciones cambian la suerte cambió una vez más para ella… y su familia.
El hijo que la criara, el humano, pelea con el padre y ese, por despecho resuelve matar y devorar a los que viven allí.
Rapunzel ve y oye como matan a su compañero. Otro día ve como se le clava el cuchillo a cada uno de sus hijos… y ella, por ser la preferida, queda encerrada en una oscura y fría cárcel donde nunca más verá el sol…
El hijo quería salvarla, no quería verla morir así, degollada por su propio padre: Como no cesaban las peleas y no llegaban a ningún acuerdo, incluso lo denunció.
Pero la suerte volvió a hacer un cambio, encontraron un recurso en el Santuario, una nueva expectativa…
Desde que conocimos su historia. Tuvimos el corazón apretado durante los cinco días que pudimos gestionar traerla: -¿Y si el padre descubre que la van se la van a llevar y la mata? – ¿Y si se despierta de mala leche y la mata?…-
Y de hecho… el quería comérsela, dijo que necesitaba su carne y que se había arrepentido del trato. Imaginaros que desesperación del hombre que luchaba por salvar su vida (y de su mujer que también luchó en todo momento a su lado). Doscientos euros fueron el soborno para que la dejara con vida.
Una mañana, ¡al fin!, suena el móvil y alguien al otro lado habla:
-En seis horas llegaremos ahí-. Era Rapunzel, que viajaba camino a Madrid. Ya estaba fuera de su alcance, del peligro, ahora viajaba despacito y segura a su nueva vida, a su Hogar,.
Bueno, no era ella la que hablaba, pero se nos hizo del invierno un verano de la misma manera.
Luchamos entre un fuerte viento y un frío helado para terminar su casa (pero con mucha ilusión) y entre risas y martillazos en las manos por no sentir bien los dedos, gracias a los voluntarios la construimos un buen tejado y dos grandes puertas abiertas al Sol…Nunca mas la oscuridad Rapunzel. Puertas abiertas y libertad de salir o entrar.
Ella llegó: delgada, con muchas marcas por los años tristes que vivió, pero una dulzura en la mirada y en la forma lenta de moverse, un poco por el miedo que tiene a todos y todo, un poco por disfrutar mejor de eses momentos como si pudiesen acabar.
¡Este es tu Hogar Rapunzel!
Mataron a tu familia, te amenazaron de muerte, has vivido tus primeros cinco años como una propiedad, pero ahora vivirás como lo que eres: una persona que merece respecto, cariño y protección.
Gracias por llegar.















