5 vidas
No pueden ver pero saben que están encerradas. Apenas tienen estímulos y casi no pueden moverse.
Tener una discapacidad no significa que no puedas disfrutar de una vida digna y llena de sorpresas y alegrías.
En el Santuario-escuela creemos que podemos ofrecerlas un Hogar maravilloso donde volver a sentir felicidad y ganas de vivir.
Si quieres participar en este nuevo proyecto, puedes aportar un donativo para terminar el voladero, traernos mueblecitos u otros enseres que tu ya no uses en casa y nos ayuden a decorarlas el hogar. O mejor aún, ayúdanos a construir su hogar para que puedan venir cuanto antes!!!!
Donaciones: http://www.facebook.com/SantuarioEHL/app_129982580378550
Voluntariado: voluntariado@elhogardeluci.org
Hace 3 meses nacieron dos personas, las dos hembras, las dos de la especie vacuno.
A una la llamaron Dulce, por su mirada tierna y su destacado comportamiento amistoso con todo aquel que estuviera cerca. Y al otro bebé la llamaron Clara, no dijeron bien por qué.
Las dos tuvieron suerte, y pudieron mamar de sus madres.
Cumplieron un mes sintiendo el pasto a sus pies.
Dieron sus primeros pasos juntas, de echo las madres eran grandes amigas, quizás hermanas, y donde caminaba una, iba la otra pacientemente con su bebé pegada y dando trompicones.
Así que las dos terneras, tan próximas, no paraban de jugar juntas y gozar de la fresca hierva y el calorcito del sol. Las dos pudieron ser lavadas cariñosamente por ellas, las madres vacas. Y como una de las mamás era primeriza, la experta la ayudó en todas sus tareas enseñándola a colocar a su ternera con el hocico, a lavarla para estimularla, incluso cuando iban siendo mas mayorcitas a regañarlas si estas hacían trastadas.
Era un echo el vínculo entre ellas, si una madre pastaba con la cabeza gacha, la otra vigilaba a las dos preciosas e indefensas terneritas.
En los tiempos que corren, quizás esta parezca una vida de excepciones, no olvidéis que son terneras…
Pero pasaron los días, 60 días nada más, días felices que no volverán.
Las terneras cumplieron dos meses, y pronto el granjero decidió su destino:
Como son demasiado pequeñas para ser “rentables”, no van directamente al matadero, se venden a granjeros que se las llevan para engordarlas (y a estar estabuladas y en condiciones por lo general de explotación industrial), es decir, la idílica vida de Dulce y Clara en el campito, no dura más de 2 meses, y como las suyas, cientos de bebés viven y mueren igual.
Estarán por tanto encerradas sin hacer ejercicio, sin sociabilizarse y sin volver a ver el sol, para después vénderlas como “ternera de un año”.
En el caso de Clara, tuvo la suerte de ser particularmente bonita a los ojos del hombre. Y quiso recompensar con su vida a una nieta que siendo animalista, tuvo que sufrir durante muchos años sabiendo a lo que se dedicaba su abuelo.
Ella le imploró una noche, que dejara a las dos terneritas con vida, pero dos es ya una cantidad importante de dinero y el abuelo la calmó el llanto prometiéndola el indulto de la más bonita.
Un día después de la promesa, a las 9:00 h, vino el “corredor” (el comprador de vacas) y le preguntó al granjero por Clara al verla allí, tan guapa. Le gustó y la quería como hembra de cría para su granja (nos imaginamos que horror de vida: vaca violada cada año, separada de sus bebés y a pocos años su cuerpecito gastado acabaría en el matadero para aprovechar la carne de la hembra destrozada).
Afortunadamente el abuelo le dijo que no, que justo la noche anterior se la había regalado a su nieta y el hombre insistió bastante, pero no lo consiguió.
Desgraciadamente sí a todas las demás, incluida Dulce, la ternerita. No sirvió de nada esa mirada de amor hacia los humanos que la acariciaban durante su corta vida, fue vendida como un objeto de explotación.
Esta vez, al no ser tan bella como Clara, su destino no era ser vaca para criar, el comprador advirtió con un pienso especial pronto alcanzaría el peso, y con unos meses de encierro estabulada, la vaca sería una gran inversión.
Y cuando la nieta pasa por algún supermercado, siempre pensativa y cabizbaja con le mismo recuerdo: una ternerita lamiendo cada mañana su mano, unos ojos llenos de amor…
Y contó como una condena los días, hasta que se cumplieron dos meses.
Parada ante la carnicería se pregunta entre lágrimas silenciosas, si los filetes que reposan envueltos en film, son parte de su pequeña y Dulce amiga, a la que no pudo salvar y, sin embargo, jamás podrá olvidar.
Tú puedes hacer que estas historias no sucedan.
No consumas productos de origen animal:
No comas carne, no te vistas con cuero o lana e infórmate de como llevar una vida sin promover la explotación de otros seres que tienen tus mismos derechos a vivir sin ser explotados.
Es fácil ser vegano, lo difícil es cerrar los ojos cuando sabes lo que pueden producir tus actos
.www.elhogardeluci.org – abrelosojos@elhogardeluci.org http://www.facebook.com/SantuarioEHL
Un día cualquiera y una llamada más. Un aviso a última hora de la tarde cuando estás agotada y crees que ya es hora de descansar.
Pero hay una fuerza, o una energía o un “no sé qué” que decide por tí, y antes de que te des cuenta estas montada en furgoneta, habiendo arreglado al resto de animales a toda prisa, y habiendo preparado un equipo de rescate para…
Un abandono más.
¿La especie? eso es lo de menos. Siempre es un ser que sufre, que estará aterrorizado, quizás herido o moribundo.
Un animal al borde de una carretera, 3 días mínimo postrado de la misma postura, pero con la cabeza erguida, viva…
Al cerrar la puerta di gracias por haber ahorrado ese dinerín y haberlo invertido en una furgoneta, sin este vehículo, esta herramienta de trabajo, poco podríamos hacer.
A veces parece que el destino te pone miguitas de pan y siguiendo al corazón se encuentra rápidamente la casa segura y buscada.
En este caso, entre la oscuridad de la noche, teléfono en una mano y linterna en la otra, viendo posición indicada por la persona que nos avisó, sorteando a los vigilantes de seguridad que guardan fábricas y negocios pero que no se percatan de este abandono…
Estaba tirada. En mitad del campo.Inmóvil.Temblando de miedo y de frío.
Mirada débil y temerosa, sabe que podemos ser un humano malo como los que seguro ha conocido. Pues en el mundo en el que viven estos animalitos utilizados para la explotación de carne o pelo-lana, no son gente muy amable o compasiva con su “mercancía”.
La débil oveja viajó con nosotros al hospital veterinario, se la ha tratado y hoy sigue en recuperación.
Viene anémica, tiene parásitos gigantes dentro de sus vías nasales y posiblemente en cabeza, escaras. Su oreja desgarrada para arrancar su identidad, así nadie acusará al que fuera “su dueño”. Su extrema delgadez de tantos días sin comer. Heridas de estar tanto tiempo postrada. Y el cansancio del que ya no tiene energía ni ganas de luchar, total, ¿para qué?, ¿para que la vuelvan a tratar igual?
Flor no puede andar, ni siquiera levantarse.
Y aunque es totalmente dependiente, pues tiene que defecar y orinarse en su camita, come y bebe cuando nosotros (SIEMPRE) estamos pendientes, es una paciente excepcional.
Mirando esa carita de ángel, nos viene el pensamiento de que no todos somos iguales, al igual que cada oveja tiene su personalidad, cada perro sus preferencias, cada gato su carácter y cada humano sus ideales, Flor, ha llegado al santuario demostrándonos que la bondad y la nobleza no son características solo de algunos humanos. Ella, toda ella es amor y paz.
Flor rumia feliz alfalfa, aquí ha descubierto la delicia que es el pan, la suavidad de las caricias y lo curioso del besar.
En este, su alojamiento, donde vivirá arropada y cuidada el resto de su vida, cada individuo cuenta como un TODO. Y así se lo mostramos cada momento para que olvide lo que tuvo que pasar, historias que superan la ficción y que jamás no nos podrá contar.
En nombre de todos los habitantes del Santuario-escuela os damos las gracias por estar a nuestro lado y hacer posible que sigamos existiendo y dando una vida digna a tantos seres que lo necesitan.
Hay una Flor mas en este bello jardín. Y gracias a socios, padrinos y amigos de la asociación la ovejita podrá tener todos los cuidados necesarios para su recuperación.
Os pasamos el enlace del primer día en el Santuario, pronto, esperamos poder alegraros viéndola caminar:
http://www.youtube.com/watch?v=xc41Ser2Eto
Si te ha gustado su historia, nuestra historia, considera hacer un donativo para ayudar con los gastos veterinarios que tiene Flor. Porque todos somos parte de su nueva familia, y todos tenemos que apoyarla y cuidarla para que pueda hacer una vida normal.
Y cueste lo que cueste, esta linda Flor podrá caminar en busca de suculenta hierba. Como el resto de las ovejas.
La princesa Rapunzel, una vida prisionera
Las historias que nos cuentan de animales, no son alegres y divertidas como en los cuentos.
Son vidas de horror, sufrimiento y explotación.
La historia de nuestra princesa, llamada Rapunzel, como la princesa prisionera en la torreta, es la historia de miles de cerdos que por su especie, y mas por pertenecer a esta raza codiciada por los consumidores humanos, que son los que al fin y al cabo mandan en el mercado, la raza “ibérica”, son criados, engordados y asesinados sin ningún tipo de conciencia para consumir su carne.
Rapunzel fue un bebé hace 5 años. Alguien la separó de su madre, me imagino que parto sangriento, la regaló a un señor que dejó que la criaran a biberón sus hijos.
Estos enseguida empatizaron con ella, con su niña.
Siendo jovencita, el hombre avaro pensó que mejor la traían un macho, así procrearía y en vez de un cuerpo tendría para comer mas de dos.
Y así lo hizo, cuando la joven Rapunzel parió tardó poco en degollar a uno, y después otro de sus hijos.
Lo hizo el mismo.Los agarró y los mató con un cuchillo.
Imaginamos los gritos de los bebes y la desesperación y terror de una madre,. Y otra vez ver esa mano asesina que asoma por los hierros de su encierro y agarra al último de sus bebés.
Cuando los hijos del avaro vieron lo sucedido, denunciaron a su padre, que no sabemos si por despecho decidió que acabaría con toda la familia porcina.
Y mataron al macho que fue amigo, compañero y amante de la cerdita. Posiblemente ella también lo vió.
Un año de pleitos y disputas de padres e hijos por la vida de la cerdita.
Y ella, encerrada, sola, a veces comía y veces no. Sin ver el sol. Metida entre orines y heces. Esa fue su vida.
Y de vez en cuando sentir el pánico de tu única compañía, esa mano que odias porque te arrancó lo mas bonito de tu vida.
Y todavía tenía que cogerle comida, cuando esta había. Hambrienta, triste y abatida paso los últimos años de esta cruel vida.
Pero mientras, los hijos no estaban parados, estaban buscando un imposible de salvarla la vida. Y contactaron con el Santuario-escuela de El Hogar de Luci, que aunque lejos, oyeron la macabra historia por teléfono y apresuraron los preparativos.
Dos familias de humanos luchando por lo mismo: su vida.
Hoy Rapunzel olvidó su pesadilla, vive sin hierros ni ataduras. Como todos los días, bebe cuando quiere y corre, Rapunzel siempre corre.
Es feliz en libertad, es sociable con cualquier especie y no guarda ningún tipo de rencor a los humanos.
Eso si, Rapunzel tiene una mirada pesarosa. Siempre creo ver tristeza al final de ese precioso ojo almendrado.
¿Quien sabe? Será un secreto que como tantos otros animales, no podrán contar.
Si quieres colaborar a rescatar a mas animales como Rapunzel puedes ayudarnos siendo voluntario desde casa o de forma presencial.
Y si quieres hacer algún donativo puntual para ayudarnos a seguir manteniendo este oasis de paz, puedes hacerlo desde cualquier lugar:
http://www.elhogardeluci.org/ayudanos-a-salvarles/donativos/
El Hogar de Luci organiza el tercer concierto animalista.
Esta vez, a pesar del frio y de las necesidades del santuarios nos vamos a dedicar a ayudar a Jonás Amadeo Lucas, fotógrafo, activista y desde hace algún tiempo, colaborador incansable de El Hogar de Luci.
Perdió su equipo fotográfico, su herramienta de trabajo ayudando a los animales, por eso parte de los fondos recaudados en el concierto los vamos a dedicar a ayudarle con su recuperación.
Será un concierto íntimo pero también animado, contamos con nuestro amigo Pablo Navarro, cantautor que bajo el nombre “De igual a igual” expresa su manera de sentir del activismo en defensa de los animales y la lucha contra el especismo.
Y cómo decíamos, también animado, porque nuestros amigos Kunkere van a cerrar el concierto con una sesión de percursión africana llena de energía y buenas vibraciones.
El precio son 5 euros, es un donativo que por pequeño que parezca puede cambiar la realidad de animales que a oscuras, esperan que alguien refleje su realidad desde una cámara de fotos, desde una mirada empática.
Para los que no podáis asistir y queráis colaborar con un donativo en la Fila 0, el Nº de cuenta de Banco Popular es:
0075 1291 20 0600047341
Será en la sala Irish Corner, Arturo Soria 8, metro Ciudad Lineal a las 21:30
¡VEN A PASAR UNA BONITA VELADA CON LXS AMIGXS DE EL HOGAR DE LUCI!, ¡ADEMÁS CONTAREMOS CON SORPRESAS DE NUESTRO EQUIPO!”
http://www.elhogardeluci.org/
email de contacto: marketing@elhogardeluci.org
Rapunzel, la historia de una condena
Rapunzel nació y fue “regalada” como si fuera un producto, con la finalidad de ser criada, engordada y devorada.
Esa persona la dejó en la finca de su padre donde, después de un tiempo, llevaron también un macho para el mismo para que la dejara preñada y así tener más “productos” que comer.
Viviendo en medio de sus propias heces. Su casa, y la de su compañero era como todas las explotaciones de animales, donde lo que importa es que sigan vivos y no su comodidad, salubridad ni otras cuestiones: paredes frías y sucias, suelo de cemento, olor fuerte a excrementos…
Pero Rapunzel (que entonces se llamaba China, co-China), había sensibilizado el corazón del que era conocido como su propietario. El la crió a biberón y nunca pudo pensar en matarla para comersela.
Rapunzel y su compañero tuvieron hijos, fueron sus únicos momentos de felicidad, la oportunidad de tener a quien querer seguro la llenó el corazón, como sucede a todas las madres, sea cual sea su especie.
Pero así como las estaciones cambian la suerte cambió una vez más para ella… y su familia.
El hijo que la criara, el humano, pelea con el padre y ese, por despecho resuelve matar y devorar a los que viven allí.
Rapunzel ve y oye como matan a su compañero. Otro día ve como se le clava el cuchillo a cada uno de sus hijos… y ella, por ser la preferida, queda encerrada en una oscura y fría cárcel donde nunca más verá el sol…
El hijo quería salvarla, no quería verla morir así, degollada por su propio padre: Como no cesaban las peleas y no llegaban a ningún acuerdo, incluso lo denunció.
Pero la suerte volvió a hacer un cambio, encontraron un recurso en el Santuario, una nueva expectativa…
Desde que conocimos su historia. Tuvimos el corazón apretado durante los cinco días que pudimos gestionar traerla: -¿Y si el padre descubre que la van se la van a llevar y la mata? – ¿Y si se despierta de mala leche y la mata?…-
Y de hecho… el quería comérsela, dijo que necesitaba su carne y que se había arrepentido del trato. Imaginaros que desesperación del hombre que luchaba por salvar su vida (y de su mujer que también luchó en todo momento a su lado). Doscientos euros fueron el soborno para que la dejara con vida.
Una mañana, ¡al fin!, suena el móvil y alguien al otro lado habla:
-En seis horas llegaremos ahí-. Era Rapunzel, que viajaba camino a Madrid. Ya estaba fuera de su alcance, del peligro, ahora viajaba despacito y segura a su nueva vida, a su Hogar,.
Bueno, no era ella la que hablaba, pero se nos hizo del invierno un verano de la misma manera.
Luchamos entre un fuerte viento y un frío helado para terminar su casa (pero con mucha ilusión) y entre risas y martillazos en las manos por no sentir bien los dedos, gracias a los voluntarios la construimos un buen tejado y dos grandes puertas abiertas al Sol…Nunca mas la oscuridad Rapunzel. Puertas abiertas y libertad de salir o entrar.
Ella llegó: delgada, con muchas marcas por los años tristes que vivió, pero una dulzura en la mirada y en la forma lenta de moverse, un poco por el miedo que tiene a todos y todo, un poco por disfrutar mejor de eses momentos como si pudiesen acabar.
¡Este es tu Hogar Rapunzel!
Mataron a tu familia, te amenazaron de muerte, has vivido tus primeros cinco años como una propiedad, pero ahora vivirás como lo que eres: una persona que merece respecto, cariño y protección.
Gracias por llegar.
Imagina que después de un agotador nacimiento rompiendo el frágil cascarón que debiera dar la bienvenida a la vida, tu primera visión del mundo fuera una oscura habitación. Sólo oyes el llanto desconsolador de millones de pollitos que como tu, están llamando a sus madres. Madres que jamás conocerán.
Imagina que tu primer contacto con el exterior son unas frías manos que con brusquedad cogen tu cuerpo y te voltean boca arriba para determinar tu sexo. Si tienes la suerte de haber nacido macho, tu angustia acabará (aunque de una forma brutal)en unos minutos. Y si has tenido la desgracia de haber nacido hembra, vivirás encerrada hasta que tu cuerpo haya sido tan expoliado que esté destrozado.
Te van a cortar el pico provocándote un dolor crónico y a las 18 semanas de nacer, de haber vivido hacinada con miles, millones de gallinas que van muriendo a tu lado, unas de de anemia, otras aplastamiento o poco a poco por infecciones que provocan la falta de atenciones e higiene…
Vivirás día y noche bajo luces artificiales notando como tu cuerpo poco a poco se va desgastando. Agotada irás perdiendo las plumas, el color de tu piel, la esperanza, si es que alguna vez la has llegado a tener.
Imagina que después de un par de años de producir y producir de una forma antinatural provocada por hormonas que te dan en el alimento, y esa luz que ciega y no da descanso a tu ciclo natural. No entenderás porqué tu cuerpo y mente te incitan a hacer cosas que no puedes por tu condición de encarcelada. Quieres caminar y no puedes, quieres enterrarte y no hay más que metal donde acurrucarte, quieres picotear pero te duele tanto el pico que tienes que ahogar ese deseo. No puedes estirar las alas, las patas sin fuerza tiemblan y duelen.
Se llevan a tus compañeras que ya no ponen huevos, las más mayores, las que ya no pueden soportar este ritmo y han perdido la salud y la razón. Vivirás la muerte de algunas amigas caerán a tu lado. Agonizarán durante días y tú, sólo podrás cacarear desesperada. Nadie sabrá nunca el dolor que sientes, no sabes hablar y no puedes llorar. ¿Te imaginas?
Imagina que el único olor que conoces es el de las heces que rodean tu jaula y el único sentimiento posible es la tristeza. Pero nunca te resignarás porque tu condición es ser libre y aunque no lo hayas sentido nunca, sabrás que hay un mundo diferente.
Pasarán dos años y tu cuerpo ya no podrá sostenerte. Tus huevos saldrán sin cáscara, apenas te quedará calcio para vivir. A pesar de ser una niña, te sentirás una anciana. Será entonces cuando te agarren nuevamente como si fueras material inerte y te tirarán a un cajón. A las que no seáis rápidas y encojáis las patas y alas, quedarán tronchadas.
Imagina que después de todo eso, la primera vez que ves la claridad del día, sientes un atisbo de aire puro y parece que sientes el calor del sol.. pero todo este pequeño y sin embargo GRAN PLACER, nuevas sensaciones…apenas durarán un segundo. Estás tan apretada con las demás gallinas, unas lloran y otras gritan aterrorizadas, miembros rotos, sangre y heces por todas partes. Estarás en un camión.
Te llevan camino al matadero, donde tu cuerpo dolorido acabará colgado de un gancho todavía con vida, y verás como las compañeras que van por delante han muerto atravesadas por una fría y letal cuchilla que ha atravesado su garganta. Sabrás que pronto será tu turno. Esa cuchilla caerá veloz sobre ti y una lágrima trasparente a los ojos de los humanos arrastrará la esperanza de ver ese mundo que debiera haber sido tu mundo, y un dolor agudo acabará con tu luz. Morirás en silencio. Nadie sabrá lo que has sufrido, tus anhelos o desvelos.
Eres una gallina mas, y como tal, acabarás envuelta en film en un mostrador de supermercado.
Pero tranquila/o, tu eres un animal humano, quítate el nudo de la garganta y olvida esta pena, deja de imaginar. Tu puedes permitírtelo. Vuelve a tu vida real, segura y placentera.
Esta condena es vivida cada día por miles y miles de gallinas y pollos de engorde. Animales explotados y asesinados por su carne o sus huevos. Animales utilizados por los humanos como recursos.
Ellos no pueden detener el tiempo, ni cambiar su vida. Están prisioneros. Todos sus días y noches serán de un dolor y una desesperación indescriptible, desde su nacimiento hasta su muerte.
Ellas no son objetos, sienten y son conscientes. Quieren vivir en paz y sin embargo jamás disfrutarán de un solo minuto de tranquilidad.
Esta es y será su vida y su muerte.
Sólo hay una manera de parar éste infierno.
Adopta un modo de vida vegano.
Desde la Asociación en defensa de los animales, El Hogar de Luci, promoveremos el cambio necesario en la sociedad para que un día, todos tengamos los mismos derechos fundamentales y seamos una sociedad justa con todos los habitantes del planeta. Sin hacer distinciones entre especies, razas, sexo o cualquier otra diferencia entre individuos.
Tú puedes ayudarnos en esta lucha, puedes hacerte socio o voluntario, apadrinar o hacer un donativo puntual, tú puedes ser el cambio que quieres ver en el mundo.
http://www.elhogardeluci.org/ayudanos-a-salvarles/donativos/
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Estaba en el campo. Solita. Desnutrida y asustada.
Había nacido quizás hace dos días.
Solo sus ojitos conocen la historia anterior a este encuentro, el horror que la ovejita pudo sufrir.
Una protectora de animales nos avisó cuando recibieron la llamada de la familia que la encontró.
Habían pasado una noche con Renesmee, y el bebé no bebía leche, no se alimentaba. Las horas pasaban y su decaimiento aumentaba.
Lloraba y la familia no sabían como cuidarla.
Renesmé apenas se sostenía en pie.
Cuando nos contaron lo que ocurría, y sabiendo los cuidados que un bebé necesita para poder salir adelante tan sin una mamá, corrimos a su encuentro biberón en mano, con el termo para aguantar el calor y el preparado de soja y vitaminas que damos a los corderitos que no tienen a su mamá para alimentarse de una forma natural.
Nos costó que supiera succionar el alimento. Y calentarla y cambiar esa mirada de tristeza por la chispeante mirada que ahora tiene la chiquitina.
Es una persona hermosa como lo son todos los animales. Desprende ternura como todos los bebés, pero además, Renesmee tiene magia. Tiene la magia de enamorar a todo aquel que la mira. Hacerla feliz es lo que provoca el mirarla.
Marco y Barry la acogieron gustosos y Alegría también la adoptó de inmediato haciéndola parte de su preciosa familia.
Hoy el Santuario-escuela brilla más que nunca, hay un alo de amor y magia que envuelve este espacio de paz. Familias corren libres y comen hierva y se tumban al sol. Son imágenes que un día soñamos y hoy vivimos entusiasmados.
Llevamos un mundo nuevo en nuestros corazones, y Renesmee ya forma parte de el
Si quieres conocerla, ayudarlos con su manutención, o colaborar con EHL a dar un hogar a mas animales huérfanos o liberarlos de una vida de explotación, puedes hacerte socio/a de nuestro proyecto. Puedes ser madrina o venir como voluntario/a para ayudarnos con todas las tareas del Santuario:
amigos@elhogardeluci.org – 626063469
¿Sabias que?
¿El cuero son las pieles desolladas de animales muertos tras el proceso químico del curtido?. Algunas veces se desuella a los animales mientras estos están todavía vivos para agilizar la obtención de las pieles. Los animales más utilizados para la industria del cuero son vacas y terneros, ovejas, corderos y cerdos.
El cuero, su piel, se utiliza para confeccionar prendas y puede emplearse en la fabricación de otros productos, como la tapicería para automóviles y muebles, y una amplia gama de artículos de cuero, como correas de reloj, bolsos y artículos de viaje. El calzado es otro producto tradicional del cuero.
Millones de vacas, ovejas y corderos son asesinados y desollados anualmente. Sin sus pieles ellos no pueden vivir, nosotros sí.
Puedes hacer que la industria del cuero no sea rentable, solo tienes que dejar de consumir esos productos. Así animales como Renesmee, Barry o Marco no serán criados y explotados para morir de una forma tan brutal.
Ellos quieren vivir su vida, y nosotros no tenemos derecho a quitársela para vestirnos con su piel.
Desde EHL, te pedimos que reflexiones y hagas los cambios en tu vida que dicte tu conciencia, nosotros podemos ayudarte y asesorarte,
abrelosojos@elhogardeluci.org
Después de una vida de hacinamiento, maltrato, sufrimiento y privación de lo más elemental, estas jovencitas luchan por recuperarse. Sin plumas y desnutridas, han tenido que aprender a caminar de nuevo y a utilizar sus sentidos, abotargados por el encierro. Se han librado de una muerte segura, pero miles, millones de sus hermanas están siendo víctimas de la misma brutal explotación a la que ellas fueron sometidas. Pollitos que nacen ya condenados para morir a las pocas horas, o para ser torturados durante los meses que dure su vida.
Ellas son el testimonio de lo que ocurre tras las paredes de las granjas, día tras día, con el consentimiento de todos los que aceptan que los animales sean tratados como “bienes de consumo”.
Ellas son también la prueba de que un mundo mejor es posible si respetamos a todos por igual. Todos tenemos derecho a la vida y a la libertad.
¡Hazte veganx!
Coco.
Un amigo para siempre. Divertido, cariñoso y muy alegre.
Es una personita especial, es tan sensible que su mayor anhelo es ser abrazado, que le dediquen una mirada tierna, una caricia antes de dormir.
Necesita salir de paseo con un amigo, jugar a ser perseguido. Dormir una siesta juntos. Ser parte de una vida y el regalar la suya. Por amor, Coco lo da todo por amor. Por tener un compañero. Por compartir, querer y ser querido.
Coco necesita una estabilidad, que le quieran tal como es, porque el te va a querer como tu seas, con virtudes y fallos, con alegrías y con tus tristezas.
Ya llegó su momento, que se acaben las noches en vela, que despierte en una casa con su familia y sonría a la vida.
Lleva tanto tiempo esperando que alguien aparezca con su cartilla y le diga: ¡Vamos Coco, te espera la familia!































