Cuento de navidad

Esta es la presentación de mi vida, no una película.
He pasado 6 años encerrado en una jaula.
Sin salir, sin correr, sin jugar, sin oler la hierva o relacionarme con otros perros.
Mi único sonido conocido eran ladridos de miedo y soledad.
El tacto que ha envuelto mi día a día ha sido humedad y frío en invierno y mucho calor en los meses de sol.
El olor que recuerdo era desagradable, olor a diarreas y a orín.
¿Sabéis como huele la muerte? Yo lo pensaba cada noche
2.160 pensamientos como este. Pensamientos de miedo y agonía por no saber si al día siguiente el hombre de gris cogería fuerte mi collar y me llevaría a “dormir”, como a tantos compañeros de encierro.
Un viejo menos que alimentar.

Amig@s humanos, esta fue mi vida anterior.
Hoy, cumpliendo 11 años y siendo más bien viejo, resurjo de nuevo.
Los voluntarios de El Hogar de Luci han hecho posible una vida nueva para mi.
2.160 días de sol, lluvia, flores, comida y caricias quedan por venir.
Estas navidades, mi regalo es saber cada noche que cuando despierte al amanecer, podré correr, comer, reír y saltar, y sobre todo no preocuparme de los hombres que cogen los collares, los humanos serios que visten de gris.
Gracias por creer y luchar por mi


