Los pequeñitos
Mami! ¡Tengo frío! Acercate un poquito porfiii…. Uuuys mi tripita resuena, tengo mucho hambre, ¿Dónde está tu tetita? ¡Mami! ¡Mami! ¡Mami! ¡¿Donde está mama?!
Es esto lo que debían pensar nuestros pequeñines cuando se vieron en el fondo de un cubo de basura, dentro de una bolsa, bajo la lluvia, empapados y a -5 grados…
Porque alguien al que no sé si podemos llamar persona los tiró como a trapos viejos…
¡Pero ahora están con nosotros! Calentitos, bien alimentados, limpitos y sequitos.
Gracias a una mamá humana que los vio y aunque pensó ¿y ahora como lo hago? Con mis dos hijos y mis dos perros, y mi trabajo, y todos los problemas….
No pudo mirar a otro lado y los salvo de una muerte segura. Los cuidó y los llevó al vete para darles comidita y salud. Porque pensó que sí se lo merecen, que todos lo merecen… estos bebés y también los viejitos y los jóvenes y… todos.
Ahora en EHL tienen una mamá humana, que aunque sólo tiene dos manos, le sobra amor para darles y bueno… le falta sueño para poder darles de comer. ¡Pero merece la pena! Merece la pena verlos intentar andar, verlos dormirse en tus manos… merece la pena.
Estos micos comen cada dos horas día y noche, pero nosotros estamos dispuestos a hacer el esfuerzo para que tengan una vida feliz, para demostrar que sus vidas valen tanto como todas las vidas, que merecen vivir aunque haya gente que considere lo contrario. Por que sólo ellos nos pueden dar tanto amor.
A las dos de la madrugada oigo unos grititos desesperados… ¡!!tenemos hambre!!! Así que me levanto, les preparo un bibe calentito y uno por uno devoran la leche calentita… y después a dormir, pero… ¡Oye cógeme! Que me gusta sentir tu calorcito… no eres mi mamá… ¡pero muchas gracias por cuidarme como ella!
Por Sara. EHL




