Scott, por fin con nosotros
Scott ya se recupera entre las paredes del Santuario
Scott es un machito joven mestizo de labrador.
Nos abrazó con sus fuertes patitas a través de las rejas que le tenían prisionero.
Llevaba 3 años encerrado en una jaula de cemento y hierro.
Fue tan desesperada su mirada, tan fuerte su intención por llamar nuestra atención que logró tocar nuestra alma.

Intentando no ser cursi o exagerada, intento explicar los sentimientos que rondan esos pasillos de muerte.
Cuando un animal te aulla, te toca estirando como puede su patita. Salta poniendo toda su energía y jadea porque la emoción apenas le deja respirar.
Cuando nuestras miradas se juntan, lloramos, os prometo que lloramos los dos.
Él sabe que ha sido visto, por lo tanto en su mirada está la esperanza. Pero en la tuya la deseperación, no puedes salvar a todos… Con que justicia saco a uno y dejo al resto. Ellos también te miraron,ellos tambien saltaron y jadearon, ellos también gritaron que que quieren vivir.

Scott tenía un bulto tremendo en el abdomen, mañana lo operamos. Fue esta dolencia lo que le ha salvado la vida.
Perdonad si hoy no os cuento el relato en poesía, ni con picaresca ni rima. Esta noche me toca acordarme de los que quedaron, aquellos que lloraron en silencio a mi lado y no volveré a ver.
Mis amigos, mis pequeños animalitos de las perreras.


