Cuenta cuentos EHL 27-Junio-2010

Cuenta cuentos El Hogar de Luci

Erase una vez….

En un lugar, no muy lejano, Donde habían varias personas que entre sus obligaciones de niños mayores y sus quehaceres diarios dedicaban parte de su tiempo a ayudar a los animales.

Era un trabajo duro, pues nunca acababan de llegar animalitos nuevos, muchos que casi nadie quería porque  casi todos estaban  enfermitos o viejitos,…

Un día, esas personas decidieron que sería una buena idea que cada uno escribiera un cuento, para los niños.  Niños como tú y como yo, niños como mi abuelita, o como el señor Ramón, que siempre acaricia a mi perrita, diciéndole lo bonita que es. O niños como Luisito, el hijo de mi vecina.

Casi todos escribieron el suyo.

Unos, escribieron poemas, otros, cuentos, y otros sus propias experiencias. Pero en todos ellos se hablaban de los animales.

A algunos les costaba pensar sus historias, otros en cambio, tenían tantas cosas que contar que no sabían por dónde empezar.

Un día, se reunieron todas esas personas para leer sus cuentos, sus poesías o sus experiencias.  Vinieron todos, y cada uno de ellos, trajo algo de merienda para compartir con los demás.

El sitio, era un lugar precioso, lleno de hierba,. Flores, incluso había un duende de piedra que hacía que el lugar pareciera un bosque encantado.

Leyeron todos los cuentos, todas las poesías y todas las experiencias, cada una, más bonita que la anterior. Había gente, que al oírlas, les gustaba más unas que otras, otros no lo tenían tan claro, y les costaba decidirse, ….

Unos eran tristes, otros, alegres otros te hablaban sobre la amistad con animales, y otros sobre el respeto hacia ellos, otros, incluso, te dejaban el alma en vilo hasta el último momento en el que llorabas de felicidad, al escuchar un final feliz!!

Pero todos coincidían en una cosa,.. que pasaron una tarde maravillosa, rodeados de buenos amigos y merendando manjares como tarta, tortillas, empanadas,… todo ellos hechos sin animales.

La  gente coincidía en que esos cuentos, esos poemas y esas experiencias, tenían que leerlas más niños mayores y no tan mayores, que eran tan bonitas que había que compartirlas con mucha más gente.

Al fin y al cabo, como dice mi compañera Sara, todos los niños, mayores y no tan mayores podemos aprender cosas nuevas, para ayudar a los animales.

Fin.

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