Ansiedad por separación
Como prevenir la ansiedad por separación:
Para poder entender el problema de la ansiedad por separación, primero tenemos que recordar la etología normal del perro, el apego primario entre la madre y el cachorro es necesario pero al convertirse en un perro joven, la madre iniciará un proceso de desapego que en hembras será a partir de los 4-5 meses y en machos a partir de los 3 meses. Al adoptar un cachorro, se podría decir que el cachorro necesita traspasar esos lazos primarios a su nuevo dueño, si este no es capaz de iniciar el debido desapego provocará que en su ausencia el perro desarrolle crisis de ansiedad.
Un perro no debe quedarse solo durante duraciones intolerables entre los 7 y los 11 meses de edad o durante su primera semana con nosotros.
Iremos incrementando el tiempo que el cachorro se queda solo poco a poco, y al principio cuando le veamos menos activo. Si tenemos algún juguete o mantita impregnado con el olor de la madre, se lo dejaremos, si no, le dejaremos algo nuestro. No reforzar las vocalizaciones, es mejor ignorarlas.
No mimar en exceso al cachorro.
Nuestras idas y venidas han de pasar desapercibidas, no nos despidamos del perro, y cuando lleguemos no le saludamos hasta 10 minutos más tarde cuando esté relajado.
Cuando nos marchamos podemos ofrecerle un Kong relleno o algo con lo que se entretenga.
Y sobretodo mucha estimulación mental y física.
Si el problema ya está ahí, ha de efectuarse una terapia conductual.
Pautas:
- No mimar en exceso a nuestro perro.
- No hacer caso de sus demandas de atención, no premiar con juego o cariño sus demandas de atención (excesivas).
- No dejar que nos siga por toda la casa, que juegue y se entretenga solo.
- Enseñar al perro a que se relaje fuera del círculo social.
- Ignorarle durante 15 minutos antes de irnos.
- Enseñarle a jugar con juguetes interactivos tipo Kongs y entregárselos 15 minutos antes de marcharnos.
- Enriquecer el ambiente, juguetes interactivos, zanahorias congeladas, cajas de cartón con premios dentro, yogures vacíos… esté o no esté solo.
- No despedirnos pues generamos en el perro expectativa de relación, frustrándola bruscamente al marchar.
- No saludarle al llegar, no hacerle caso hasta que no se relaje completamente.
- Ignorarle cuando esté ansioso.
- Mandarle hacer algo para ganarse las cosas (nada es gratis).
- Enseñarle a hacer cosas, entrenamiento con clicker (estimulación mental)
- Favorecer que haga suficiente ejercicio (estimulación física).
- Cansar al perro antes de hacer salidas largas.
- Que se acostumbre a estar solo y a jugar solo aún con nosotros presentes.
- Evitar que tenga acceso a objetos que pueda romper durante la terapia.
Saber más: elperropirata@gmail.com – www.elperropirata.com



